viernes, 28 de mayo de 2010

Desierto, el lugar para que Dios nos hable

Buenas noches, hoy quiero compartir con todos ustedes unas palabras que pido a Dios sean para vuestro provecho.

Las escrituras revelan algo que me ha llamado muchísimo la atención y me ha permitido comprender algo maravilloso.

La Biblia nos muestra como en diferentes ocasiones Jesús se apartaba al desierto para hablar con Dios.

"Mas él se apartaba a lugares desiertos, y oraba" (Lucas 5:16)

" En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios" (Lucas 6:12)

"Y después que los hubo despedido, se fue al monte a orar;..." (Marcos 6:46)

"Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba" (Marcos 1:35).

¿Por qué Jesús iba a lugares desérticos para hablar con Dios?

Un desierto implica un lugar totalmente solitario, un lugar en dónde no se encuentra nada, si en este preciso momento yo podría trasladarme a un desierto literalmente seguro me encontraría en medio de la nada, totalmente solo.

Pero en las escrituras el desierto es algo más profundo que un simple lugar literal, es un lugar que se transforma en tierra santa, es un lugar espiritual en donde puedo oir solamente a Dios.

Porque en un desierto no hay nada ni nadie que interrumpa el momento más glorioso de nuestras vidas, que es cuando Dios nos habla y nosotros solo escuchamos.

Dios quiere todos los días trasladarnos a este desierto espiritual para poder hablarnos, nosotros debemos permitir que esto acontezca, nuestra alma debe anhelar que el Señor todos los días nos aparte a este lugar en donde solo somos nosotros y Él.

En un desierto no hay ningún tipo de distracciones, es un lugar sumamente privado, cada cristiano hijo de Dios debe tener en su vida este espacio en donde nos apartemos en secreto y derramemos nuestro corazón a Dios, debemos tener este lugar en donde somos consolados, sanados, restaurados, limpiados, transformados, fortalecidos y enriquecidos en FE. Nadie nos ve y nadie se entera de este momento.

Existen muchas distracciones que interrumpen este momento que Dios quiere diariamente tener a solas con nosotros. Por ejemplo en los jóvenes que persisten en tener amistades mundanas con jóvenes que no desean conocer a Dios, con jóvenes que aman todas las cosas de este mundo y el fin es que terminan hablando como ellos hablan, actuando como ellos actúan, amando lo que ellos aman y por supuesto terminan alejándose de Dios manteniendo una fachada de cristiano que no puede sostenerse

Los jóvenes tienen espacio y momentos para muchas cosas de esta vida, pero para Dios no lo tienen, Él los llama al desierto para hablarles y ellos no aceptan porque son muchas las distracciones que los mantienen ocupados en cosas que un día perecerán.

Otras de las más comunes distracciones que impiden una comunión real con Dios es el afán por lo material, cuando nos preocupamos demasiado en las cosas materiales, en nuestros proyectos personales, en querer tener prosperidad económica. Hay muchos que desde que se levantan y hasta que se acuestan solo piensan en que Dios esté con ellos para bendecir su trabajo, negocio o empresa, pero jamás permiten a Dios llevarlos al desierto para hablarles, el afán de esta vida los ha sofocado y la relación que dicen tener con Dios es una mera acción religiosa y estéril, lamentablemente hay muchos que proveen para estas cosas con sus doctrinas.

Hermanos, esto no debe ser así, meditemos y seamos sinceros para con nosotros mismos.

¿Permito yo a Dios llevarme al desierto para hablarme todos los días? ¿O sólo soy yo el que hablo y solo de mis labios salen peticiones y más peticiones?

¿Pero he pensado que en una relación así me encuentro solo y que no hay nadie que oye mis palabreríos? Aún cuando yo pienso que tengo una comunión con Dios, si no existe este desierto en nuestras vidas tal relación será falsa.

Debemos examinar nuestra vida e identificar cual es o cuales son las distracciones que impiden a Dios hablarme a solas, una vez identificadas debemos inmediatamente desecharlas, sino terminaremos cayendo duramente y es muy probable que nos cueste levantarnos.

Todos podemos tener en nuestra vida y todos los días este lugar en donde estamos más cerca de Dios, ese lugar puede ser tu habitación, el patio de tu casa o cualquier lugar dónde podamos estar totalmente libres de todo tipo de distracción y donde Dios pueda venir a nosotros para comenzar esa unión que nos hace inseparables de su presencia.

Pero mientras exista en nosotros cosas que a Dios no le agradan nunca podremos hacer firme nuestra comunión con Él.

Para un buen comienzo debemos despojarnos de nuestra voluntad y conducirnos a este desierto para que Dios nos revele todas aquellas cosas que no son buenas, pero no hablemos nada intentando silenciar la conciencia y justificarnos, sino que a cada exhortación de amor de parte del Señor, sepamos reconocer, arrepentirnos y pedir que nos limpie con su sangre.

Porque ciertamente somos nada, el aliento de vida que tenemos y nuestro respirar se debe solo a su inmensa misericordia.

Porque quizás estás distraído con un montón de cosas y en un abrir y cerrar de ojos el aliento de vida desaparece y allá en el Hades no podrás darle gloria a Dios.


Por medio de esta palabra entiendo porque el Espíritu dice:

"Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón" (Oseas 2:14)

Les recomiendo que lean el capítulo 1 y 2 de Oseas entero y comprenderán más aún.

La tierra fornicaba apartándose de Dios, ellos se iban tras sus amantes(dioses falsos) El pueblo escogido de Dios iba tras Baal, que le daba pan, aceite, lino,lana,agua,bebida, todas estas cosas representan todas las distracciones que impiden tener una íntima comunión con Dios.

Pero Dios dice que llevará a su amada al desierto para hablarle al corazón, porque en este hermoso libro de Oseas Dios se presenta como el marido fiel ¡Dios mío que maravilloso es esto! Si o si aquel pueblo necesitaba esta relación a solas con Dios en un lugar en donde no hubiera nadie más, para así reconocer que el verdadero Dios quién los libró y cuidó siempre es el único Señor sobre toda la creación.


Con cuantas cosas hemos fornicado y nos hemos apartado de Dios, llendo atrás de amantes como una mujer infiel y no reconocimos que solo tenemos un Dios quién lo dió todo por nosotros.

Si permitimos que el Señor nos lleve al desierto para hablarnos, una sola cosa acontecerá.

Porque el Espíritu dice:

"Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, juicio, benignidad y misericordia. Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehová"(Oseas 2:19-20).

Y dice más:

"No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis. En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros. El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. Le dijo Judas (no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo? Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él"(Juan 14:18-23).


Palabra fiel es esta, porque no proviene de hombre alguno, sino de Dios.

Aprendamos del ejemplo de Jesús, quién iba al desierto para oír al Padre, no nos olvidemos que Cristo obedeció en todo al Padre y esta obediencia fue debido a una relación íntima sin ninguna distracción.

Que Dios los bendiga.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Estas palabras son una confirmacion en mi vida. Hace varios dias, luego de una hermosa experiencia de fe en Tierra Santa, comenze a sentir un enorme vacio en mi vida y esto me llevo a caer en cosas aun peores de las que me creia incapaz de volver a cometer. Comenze a sentir una terrible soledad, tristesa, mi fe se comenzo a ver en una gran crisis. Al borde de Dudar.... Pero lo que no me daba cuenta era que ese vacio que sentia era Dios mismo invitandome a el encuentro con el mismo. Pero para eso debia retirarme al desierto, silenciarme e hice todo lo contrario, dejandome llevar por la voces del mundo... con que razon no hiba a sentirme perdido y vacio.